Honor
La palabra empeñada obliga. Obramos con rectitud aunque nadie observe, porque la integridad no admite testigos ni excepciones.
Somos una orden fraternal de inspiración histórica dedicada a la formación de sus miembros, la preservación de una tradición de siglos y la ayuda concreta a las comunidades del Paraguay.
Heredamos el espíritu de una tradición milenaria de servicio, no sus armas ni sus conflictos. Aquella hermandad medieval se organizó para proteger a los peregrinos indefensos; nosotros recogemos ese mismo impulso —proteger al desamparado— y lo traducimos al Paraguay de hoy.
Nuestra Orden reúne a hombres y mujeres de distintas profesiones, edades y credos que comparten un compromiso común: cultivar la propia rectitud y ponerla al servicio de los demás. La formación interna, la vida ceremonial y la obra social no son actividades separadas, sino tres caras de una misma vocación.
Somos una institución civil, apolítica y sin fines de lucro. No promovemos posiciones partidarias ni discriminación de ninguna clase. Nuestra actividad se rige por estatutos públicos y por la responsabilidad ante la comunidad que servimos.
Historia completa y estructura«Non nobis, Domine, sed Nomini Tuo da gloriam»
Lema de la OrdenNo son consignas decorativas: cada uno se traduce en obligaciones concretas que asumimos al ingresar y que se evalúan en cada ascenso.
La palabra empeñada obliga. Obramos con rectitud aunque nadie observe, porque la integridad no admite testigos ni excepciones.
La constancia forma el carácter. Cumplimos nuestros deberes con puntualidad, orden y respeto por la tradición que nos precede.
El hermano no se elige por conveniencia. Nos sostenemos mutuamente en la adversidad y celebramos juntos cada logro.
La grandeza se mide en lo que se entrega. Nuestra obra social lleva auxilio concreto a quienes más lo necesitan.
El estudio nunca concluye. Cultivamos el conocimiento histórico, ético y espiritual como camino de mejora permanente.
Respetamos la dimensión espiritual de cada miembro y la tradición que da sentido a nuestros símbolos y ceremonias.
El ingreso a la Orden es un proceso reflexivo, no un trámite. Buscamos personas de conducta intachable, dispuestas a formarse y a comprometer su tiempo en beneficio de otros.
La Orden no discrimina por origen, credo, condición social ni afiliación política. Sus actividades son de carácter fraternal, formativo y de servicio comunitario, sin fines de lucro.
Los miembros acceden aquí a su expediente, cuotas, convocatorias, actas, biblioteca documental y credencial digital. El acceso es personal e intransferible.